lunes, 31 de marzo de 2008

Leves


un muelle en el que nunca
se amarraron botes
sostenía nuestros cuerpos /
al frente una laguna inmutable
recortaba las figuras que
en algún momento
se plegarían en innumerables dobleces

el sol prodigaba la temperatura exacta
que restituye la calma inicial
de todos los trabajos manuales
que se convertirán en origami

lentamente caía / de pronto /
una hoja seca / el tiempo /
o quizás un sentimiento en desuso
y las ondas del agua
se alejaban en silencio
haciendo raros círculos concéntricos

después / el reflejo intacto / confuso
volvía a construirse
y era inevitable que nos devolviera otra imagen:
la huella de quiénes éramos
cuando algo / también / caía de nosotros mismos
sin asirse al papel.

martes, 25 de marzo de 2008

Inquietud

duerme una mujer
pero no sueña /
atraviesa en carne viva
una pesadilla imposible /
en el dormitorio asustado
con paredes sin soportes

la manta tiembla
sobre su cuerpo
y todo asemeja un delirio /
un festín ebrio / un sismo

de pronto /
la oscuridad se puebla de formas /
de ruidos sordos / punzantes
que suspenden la respiración

la danza de cuchillos
fragmenta el silencio
humecta la textura de su piel

los significados se desplazan
vertiginosamente
y cuando despierta
la herida está allí
goteando líquidos / desparramando vida:
en gesto último
empuja el corazón con su mano
hacia el interior de su pecho /
rediseña sus próximos latidos
e intenta cerrar la úlcera
con su propia saliva.

lunes, 17 de marzo de 2008

Imagen reincidente

la historia tenía dos o tres secuencias
que se repetían con obstinación /
se multiplicaban en miles de tomas
y claquetas que caían inevitablemente
ensayadas hasta el fastidio

cambiaban los escenarios /
el artilugio visual y los actores secundarios
pero nosotros estábamos una y otra vez
a merced de esas acciones obligadas
que resolverían la ficción
¿drama o comedia?

ninguno aceptaba
que las reglas de la causalidad
volverían a imponernos
el mismo silencio idiota
hasta que aprendiéramos a destruirlo.

domingo, 9 de marzo de 2008

manuscrito: viernes / noche / cossab


Amurallada

la noche escarba
el camino hacia la torre
su almena imperfecta /
espumosa / amarilla

una silueta deambula taciturna
e intenta llamar la atención
pero sólo consigue
fijar los ojos en aquellas manos

a contraluz
ella construye un abanico
(lúdicamente)
y algo en la penumbra
oculta su carcasa /
sus artilugios nigrománticos /
sus naipes /
dentro del vaso tibio
que se derrama en tropel
sobre la boca de alguien
que una noche pasó /
creyó confundir el rumbo
y suicidó / erróneamente / su calma.

(edición del texto manuscrito)

martes, 4 de marzo de 2008

Probabilidades

una estadística silenciosa
gira alrededor de mi cuerpo / inspecciona
el espacio inhabitado /
la quietud extraña
el juego con los discursos /
las metáforas que nunca se cumplirán:
tanta calma disonante

los ojos miran de frente al espejo
el espejo dice que todo esto ES /
pero el ser de las cosas está vacío / casi incólume

(los sentimientos son agregados del mundo)

desde esta nueva probabilidad que sólo yo conozco
las cosas son seres animados
que se inquietan y reflexionan igual /
que contradicen y aciertan

matemáticamente
el espacio inhabitado se puebla
la quietud adquiere formas y templanza

los ojos miran de frente al espejo
el espejo dice que la que mira soy YO.

martes, 26 de febrero de 2008

Casi ahí

mi cuerpo acrobático y siempre pálido
tiene una extraña iridiscencia /
está convexo

las ideas no sincronizan
con el color de mi pelo

(la piel de mis manos es azul esta mañana)

procuro no alarmarme y salgo:
la ciudad también perdió su geometría
los ángulos no encajan con los edificios
pierden su contorno / se desfiguran

caen los tragaluces inútiles en los desagües
y ruedan los perros inermes
como bolas de billar

el asfalto se agrieta detrás de mis pisadas
(el precipicio me impide retroceder
pero intento mantener la cordura)

estoy a punto de girar el picaporte
de ver el milagro: de desCubrirme /
pero el sonido abúlico de la costumbre
me sacude intempestivamente /
me restablece cóncava
más parecida a mí misma /
como todos los días.

lunes, 18 de febrero de 2008

Rastros de lo que nunca fue

el tiempo descubre la imperceptibilidad de mis trazos /
una oscilación pendular entre extremos no conciliables
que ni siquiera complacen mis límites /
que no me definen /
que me malogran y me dibujan imperfecta

sólo en los brazos es donde retengo
vestigios de piel / heridas indelebles /
emociones discontinuas de brevísima duración /
fulgores remotos de lo nunca fue

entonces / al revisar las huellas del terreno que anduve
lo único que encuentro (lo que permanece)
es el mismo lunar encima de mis labios

valiosa constatación que reanima mi oxígeno /
que me permite resoplar aliviada
al reconocer que siempre quedan rastros de algo invariable /
siempre alguna boya a la deriva hacia donde bracear y salvarme

es una sensación de certeza ingenua pero necesaria
como la de tener una casa a donde volver /
un terreno conocido y seguro
a la orilla de una ruta secreta e intransitable
(escarpada y volátil)
después de extensos recorridos por el mundo
con una brújula extraña entregada a la sorpresa /
o con un mapa dañado por la tierra y los fluidos
y repleto de apuntes erróneos.

martes, 12 de febrero de 2008

La fluorescencia de la noche

estás sentado a orillas de mi espalda /
acariciás la arena febril / glaciar de esta noche
y temblás como un ser que recién nace /
que todo lo toca y mira curiosamente

das tus primeros pasos sobre mi saliva
y te embriaga la sal /
esa fermentación alcohólica de mis oscilaciones /
de mis acrobacias imposibles /
de mi mutabilidad y mi espanto

dibujás mi cuerpo
con tus dedos pincel / sobre la espuma
y el sol reseca tus labios
(mi sol)
ese foco tardío
que prolonga nuestras apariciones
y nos hace medianamente transparentes /
enérgicos y habitables

pero cuando el ruido del abismo ensordece /
tal vez deberíamos callar
y contemplar los destellos eléctricos /
la química luminosa / fluorescente / casi mágica
que por contraste nos revela
la magnificencia de lo oscuro.

lunes, 4 de febrero de 2008

Deshielo

hay una mujer en escuadra con las paredes
que no duerme
(que tiembla)
y un suelo mojado que humedece sus pies

cerca de sus ojos
las telarañas revelan
que la calle ensordecida está inclinada / errante / sucia
que por ella se derrama su miedo como una vertiente
y que sólo la vida microscópica
encierra en lo invisible
lo que está por suceder

es la mujer glaciar en la ciudad de los deshielos
en los países de una sola noche
en las cúspides derretidas

allí / la secuencia del tiempo
se prolonga sin acotaciones
y la mujer es bisagra de las puertas / soporte de las columnas
golpeadas por el aire suspendido / invariable / súbito

su arquitectura
pierde solidez cuando amanece
pero hay un lugar exacto / lúdico / inabarcable
(el centro de su cuerpo: las vísceras)
donde las dimensiones de la existencia
se multiplican / juran mudar /
presagian el cambio irrevocable:
el principio de la era del agua.

domingo, 27 de enero de 2008

Primigenio





















Dedicado a Joaquín Varela, mi sobrino.
Nació espléndidamente hoy, 27 de enero de 2008, con 3.085 kg.


porque deriva de amor
y trae el saber de lo pequeño
Joaquín tiene cuatro letras

es la esencia del tiempo
que muta a diario
cuando bebe del agua verdaderamente pura

es único en su sincronía con la existencia
tiene el poder de lo sustancial
y con él despierta
la memoria dormida
de los que se pierden en la confusión

trae el don / en su grandeza /
de transformar el mundo inmediato /
de ablandar rigideces /
de doblegar con la belleza del nacimiento
cualquier interferencia antigua
cualquier herencia imprudente

porque él llega
sin intención de conquista
derriba los andamios /
nos descubre trémulos
y nos devuelve de nuestro propio origen
a la fe primera.

martes, 22 de enero de 2008

Plegaria al cuerpo

la imagen se impregna en la retina:
el espejismo / a lo lejos /
asegura el descanso / las vertientes / los colores
y entonces la acción
se arrebata por esa promesa

la piel roza rústicamente
(con exquisitez)
y soplan los vientos del desierto

las gotas resbalan
por la curvatura de las dunas
aumentando el sabor excesivo en la boca

de pronto / la sangre fluye a velocidades ilusorias
e irrumpe / con un acecho ineludible /
la sensación del verdadero principio

como la última bocanada
el aire se retiene en los pulmones
antes de caer en la inmensidad del océano /
los músculos se contraen
como lo hacen las almas de los moribundos
y la humedad / toda / nos abandona

estamos al borde
y ya / sin siquiera el atisbo
de tomar una sola decisión /
nos precipitamos sin resistencia:
entregamos el cuerpo.

miércoles, 16 de enero de 2008

Danza impostergable

el vapor salvaje del aliento
formaba espirales
rasgaba los ojos
se obstinaba en impregnar los labios /
las paciencias / los imposibles

tres luces desmayaban mi noche
a orillas del lago

la niebla dormía en la mesa /
entre las sábanas
rozaba la piel descubierta

tres distancias de asfalto
de tierra negra mojada
y a lo lejos las nubes veloces /
los gritos selváticos /
las hendiduras saladas

la noche era una danza lenta
y poco a poco
las voces disminuían
atragantadas / impostergables

era la circularidad del tres
su volumen
su empecinamiento cíclico.

martes, 25 de diciembre de 2007

Me voy a pasar año nuevo a la montaña y de vacaciones.
Desde lo alto / voy a levantar mi copa y brindar por ustedes, mis lectores, por la vida y por los detalles...

Cántico introspectivo

es oportuno revisar la gravedad del presente /
desacralizar pensamientos
o arrojar vasijas contra el suelo

son tiempos de liturgias mundanas /
comidas en soledad /
tiempos de dulces caseros /
hornos con panes quemados / anunciaciones...

entonces / es lícito tajar el pecho / apartar los tejidos
y rescatar con las manos
los restos de células muertas /
suturar las huellas inútiles /
sanar las costumbres baldías /
los encuentros sin hora

son tiempos de silencio /
oscuridad y replegamiento /
tiempos de introspección / de luces claras
sin gritos que aturdan los tímpanos /
momentos de renovarse / de llorar sin miedo.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Aquiescencia

el aire sin escapatoria
convierte al horizonte en ritmo monocorde
y abandona en él
un movimiento silencioso / casi gélido
de olas que descubren
su esencia en la orilla

todo es diáfano /
como ese lugar diminutivo
donde el mundo estalla / corroe /
roza vulgarmente / transforma el segundo

donde el recorrido cilíndrico tiene
un sonido agudo / casi estentóreo / imperceptible
que penetra por ese resquicio lúgubre
que la piel tiene invisible
y congela el instante / para siempre.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Declinación

eras una imagen /
música
resonaban bemoles en mis resquicios
y yo / sólo un pentagrama mudo

aún en barros viciados
y canteros inútiles /
la fuerza de la primavera
me hizo espiga
crecí contra las sequías
y resistí / intacta / en las inundaciones

avancé encandilada
sin encontrarte nunca /
contra espejismos...

eras uñas plásticas
que rasgaron con su artificio
las cuerdas de mis sensibilidad
que arañaron inconscientes / con alevosía
las paredes de estos aposentos

ahora observo las huellas
que se desvanecen en el desierto
y soy la mujer
que desliza sus párpados
con el alivio de los sobrevivientes

soy la giralda que eleva sus ojos
y le sonríe a la fluorescencia del cielo

en cambio vos /
seguís siendo una imagen taciturna
un espejismo estéril /
un faro apagado
que mi sed ya ni siquiera ve /
a lo lejos.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Intersticios limpios

vacío el placard / los cajones /
los contenedores de aire caliente /
suicido mi discurso en el comedor /
renuncio a los andamios sosteniendo invisibles /
pateo mi estómago y escupo saliva acre /
coágulos antiguos / bilis ardientes / resquemores malsanos
me arrojo a la intemperie sin siquiera recuerdos /
lo arranco todo / hasta el polvo de mis difuntos
y prendo por fin la gran fogata

observo que devora de a poco /
que fagocita con avidez / con gula
que trasforma en cenizas una vida imaginaria
que muta en nada lo que ocupaba todo

ahora sólo estoy rodeada de oquedades /
de intersticios limpios
y huecos vacantes que esperan pacientes
la restauración del aire.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Mutación

desprendí mi sombra en una avenida /
caminé sin duplicidad

dejé / después / en la plaza más próxima
restos de alas usadas / fragmentos de mí misma
que ya no construían ninguna realidad

me desvestí frente a la ceguera urbana /
evité los espejos /
avancé imperfecta entre los cuerpos fingidos
como una nueva crisálida

arranqué mi piel con espátulas filosas /
como un cirujano hinca su bisturí
con habilidosa paciencia /
intentando conservar los órganos vitales

pronto el ardor penetró en mis vísceras
me volví trémula / estallé en mares /
me implosioné por dentro

renacer era / evidentemente /
un proceso lento y espinoso / cruel y hasta sádico
pero al menos sabía
que la mutación había comenzado.

martes, 27 de noviembre de 2007

Sugestiones selectivas

la seducción tal vez sea
una curva sinuosa de afirmaciones suaves
y rupturas selectivas /
señales sutiles en las sábanas
y silencios simulados
que no satisfacen las bocas sedientas

se me antoja / miradas sigilosas
y secretos sensuales
escondidos en la saliva que se traga /
o un sacrificio sincrónico /
un encuentro singular a ras del suelo

quizás sólo sea un sabotaje
a la rigidez de lo seguro /
un sismo que no registran los instrumentos /
percance inesperado antes de cruzar el límite /
o una semilla sugestiva
que cae en las manos serenas
de dos que coinciden en un mismo surco.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Manjares

Los hongos se estaban por quemar. El olor a comida calcinada llegaba hasta el teléfono cuando un hombre de voz ronca me dijo a través de la línea: "Mañana no venga a trabajar, vamos a prescindir de sus servicios por tiempo indeterminado".

Eran las diez de la noche. Ya no me importó comer. Arrojé los champiñones consumidos en la bolsa de basura, que colgaba de la puerta del patio. Lavé la sartén de teflón con una esponja suave, la sequé con un repasador y la guardé en el canasto de las ollas.

Empujé la mesa contra la pared, acomodé las revistas de cocina en un costado y comencé a inflar mi colchón de camping en el medio del monoambiente. Regulares empujones de mis brazos contra el inflador hacían que mi cama apareciera ante mis ojos.

El reloj sonó a las 6:30 AM, me desperté sobresaltada y encendí la hornalla para preparar mate mientras me cambiaba. En el baño, frente al espejo, me pinté los labios y los párpados. Planché mi pollera del uniforme y de repente tomé conciencia de todo: no debía ir a trabajar. Me volví a acostar con pollera y todo. No me importó que se arrugara. Mi lápiz labial adornó de rojo la bombilla del mate hasta que se acabó el agua.

Me cambié de ropa, me puse un pantalón y salí. El día estaba nublado. La gente iba y venía de sus trabajos. Conocí seis plazas nuevas caminando en línea recta hacia ninguna parte cuando, de pronto, el cielo se oscureció. Estaba lejos de casa como para volver antes de que comenzara a llover. Entré en un bar. Pedí un café con una cucharada sopera de leche fría. Me trajeron también una macita seca. Con mis dedos logré hacer de ella un polvo regular y de un sólo color. El café se enfrió enseguida, pero lo tomé igual. Afuera la gente corría para protegerse de la lluvia. Alguien pasó riendo con la cara hacia el cielo y toda empapada. No me miró. Recorrí con mis ojos el ángulo de ventanas que daba a la calle. Pequeños carteles pegados en los vidrios anunciaban las promociones del día. Me detuve en uno pequeño que estaba junto a la puerta: "Se solicita ayudante de cocina".

Medité un momento mirándome al espejo que estaba en una pared enfrente de mí. Luego, me acerqué al mostrador y me ofrecí para el puesto. Mari, una mujer con la arruga del enojo en la frente, me preguntó qué sabía cocinar. "De todo" le dije, "los hongos son mi especialidad". "Está bien", contestó, "podés empezar a prueba hoy al mediodía. Te quedás una semana y después vemos". Después se quedó un momento mirando fijamente hacia la puerta de entrada. Luego se volvió sobre mí y me dijo: "Pasá, acá tenés un delantal, en la cocina preguntá por Segundo que es nuestro cheff, él te va a decir lo que tenés que hacer".

No volvió a mirarme. Le hice caso con actitud sumisa, como quien recién comienza un nuevo trabajo.

Segundo era un hombre extravagante y atractivo. Vestía con colores vivos y su delantal era a rayas amarillas y rojas. Me presenté y repetí las palabras de mi nueva jefa.

Con un "¡Carmencita!" me recibió amistosamente y me dijo: "¡Qué suerte que viniste a ayudarme, solo no doy a vasto! Lo primero que tenés que hacer es pelar las papas que están en ese balde".

El lugar era poco pulcro. Los utensilios se amontonaban en la pileta y nadie los lavaba. Me senté en una mesa (no había sillas) con las piernas abiertas y un balde vacío entre ellas. Comencé a pelar. Creí que necesitaría el resto del día para acabar con mi tarea, pero no fue así. En una hora todas las papas estaban sin piel.
Después me tocó lavar los trastos sucios y limpiar un poco. En el lugar vivían cucarachas, moscas y hormigas. Poco a poco traté de combatirlas.

Segundo cocinaba en inmensas sartenes de mango de madera, hacía bailar las verduras en la base circular y cantaba.

A medida que pasaban los días me sentía más cómoda. Las enseñanzas de mi amigo el "Cheff" me iban convirtiendo en una excelente cocinera.

Un día me sorprendió con un regalo: un sombrero de cocina color marrón. Tenía un tono más oscuro al salir del globo superior y caer hacia la base, que parecía un tallo. Cuando me lo ponía él decía que estaba más hermosa y me tomaba por la cintura para bailar.

Mari, nuestra jefa, estaba contenta conmigo y hasta me parecía que ya no se veía tan enojada como el primer día.

Las verduras volaban en mis manos junto al cuchillo que las tajaba en tiras delgadas. Segundo las colocaba en su sartén gigante y las salteaba combinando los colores más inimaginables.

En poco tiempo había aprendido a cocinar toda especie de carnes. Las sabía al horno, a la cacerola, a la sartén. Pero a mí, lo que más me atraía eran las verduras, con sus coloridas texturas.

A veces nos quedábamos cocinando fuera del horario que nos correspondía, a la dueña no le molestaba, nos veía entusiasmados. Las noches en que terminábamos muy tarde yo me quedaba a dormir en el salón, llevaba mi colchón y mi inflador en la mochila y armaba mi cama como si estuviera en casa. Mis días ahora tenían sabor y ritmo.

Una noche en que estábamos cansados los dos, Segundo me preguntó si me molestaba que él también se quedase a dormir. Yo le dije que no, y cuando la dueña se fue a su casa, nos preparamos una cena muy romántica. Encendimos velas y comimos sentados sobre el colchón. Esa noche dormimos juntos y el amanecer fue maravilloso.

Un día de vuelta a casa, entré en mi monoambiente y me sentí extraña. Todo se veía desordenado y sucio. Era evidente que en ese lugar ya no me sentía cómoda.

Decidí preguntarle a Mari si me podía mudar al bar. Al día siguiente le inventé que se me vencía el contrato de alquiler y no querían renovármelo. A ella le pareció bien. Pensó que así trabajaría más.

Ese mismo día, junté mi ropa, mis revistas de cocina y me mudé. Acomodé mis pocas pertenencias en un mueble antiguo que me cedió Mari. Se notaba que comenzaba a quererme y su actitud era propia de una madre. Con Segundo la relación iba cada vez mejor, se quedaba a dormir conmigo casi todas las noches. Incluso habíamos acondicionado la cocina para que el colchón quedara inflado permanentemente en un rincón.

Disfrutábamos de los más deliciosos manjares y yo comenzaba a engordar sin darme cuenta. A mi "Cheff" eso no le importaba y me comía a besos todas las veces que podía. En la cocina me abrazaba todo el tiempoo y como Mari nunca entraba allí, compartíamos ardientes encuentros entre los aromas de la comida que se preparaba al fuego. Él estaba loco por mí, aunque era extremadamente posesivo.

Un día me sentí como acorralada. Al terminar mi horario decidí salir a caminar sola. A pesar de que mis piernas se veían flacas, noté que todo mi torso superior había engordado y me sentí como un árbol de copa frondosa. Me costaba caminar. Con nostalgia di una vuelta por mi antiguo departamento. Todavía tenía las llaves de modo que pude entrar. Fue difícil pasar a través de la puerta por mi gran contextura. Nadie había ido por el lugar, a pesar de que ya no pagaba el alquiler. La mugre se había acumulado en todos los rincones. Había arañas en los techos y varios insectos voladores. Supe que nunca más volvería a ese lugar y me fui dejando la puerta sin llave.

De regreso al bar, noté que Mari ya se había ido. Sentí el olor a cebolla que Segundo estaba friendo en su inmensa sartén. Pensé que estaba preparando nuestra cena, pero yo no tenía hambre.

Al verme se acercó hasta donde yo estaba y comenzó a mordisquear a besos mis pechos abultados. Yo hubiera preferido que se alejara de mí, pero no tenía la suficiente fuerza como para separarme de él. Cuando comenzamos a sentir olor a quemado me liberó de sus brazos y fue a remover su preparación agitando el mango de la sartén. Yo me recosté en el colchón.

Segundo cortó zanahorias en delgadas tiras. Luego se acercó con su cuchillo y me tomó entre sus brazos. Me arrastró hasta su tabla de picar, yo pensé que necesitaba mi ayuda, pero me apoyó sobre ella y comenzó a cortarme en juliana. Mi cuerpo crujía como si fuese un hongo. Probablemente el hongo más carnoso que jamás se hubiera visto. Cada tajada me hacía cosquillas y yo no dejaba de reír.

Una vez que me tuvo completamente fileteada me arrojó sobre las cebollas que ya estaban en su punto justo. Luego esparció sobre mí las tiras de zanahoria.

Segundo tomó el mango de su sartén y nos hizo volar por los aires. Las partes de mi cuerpo bailaban al ritmo de su canto. Comencé a dorarme y a absorber el sabor de la cebolla. Me perfumó con sal, pimienta y unas gotas de limón.
Cuando el arroz estuvo listo, lo arrojó sobre mí y sobre las cebollas y nos mezcló con una cuchara de madera. Apagó el fuego y se recostó sobre mi colchón con la sartén en la mano. Poco a poco me devoró como si me besara. Ésa era la mayor manifestación de amor que él podía hacerme y yo lo comprendía muy bien.

martes, 20 de noviembre de 2007

Implosión

la longitud que se eleva sobre las piernas
se parece a los hilos
que no sostienen maniobras inmóviles

se estira la sal hasta la garganta
donde revienta en burbujas etéreas / enrojecidas
como la traducción del nombre
de un sentimiento que cuesta dibujar

así se prolonga el tiempo
hacia costados ambiguos
y crea un espacio de líneas microscópicas

la última esquirla casi desaparece
se esfuma /
se evapora /
se disimula
como si fuera una aroma
adueñado del aire.

(el dibujo: latsunami es de diana)

lunes, 12 de noviembre de 2007

Dualidad simuladora

Dualidad (de Zaida del Río, pintora cubana)













ella se sienta en mi silla
apoya sus manos sobre mis piernas
y compone con su respiración
un silencio apacible y ligero / casi hipócrita

empuja mis labios
/ me sonríe /
masculla palabras obscenas /
mueve mis párpados como si fueran alas
y visita cumbres imposibles /
páramos donde nadie pasa /
rincones indefensos / existe

crea el tiempo sin puntualidades /
no acude a las citas
y lo espera todo

sólo contempla y es contemplada / vive
ella tiene mi sangre en sus virtudes /
mis defectos en sus genes
y está empecinada en saber quién soy /
en conquistarme.

jueves, 8 de noviembre de 2007

El zumbido taciturno

tal vez deba buscar un pez que seduzca
la brutalidad azul de las formas
o zambullirme de cabeza
en las aguas inquietas de una zanja

usted que tiene ese paso veloz
por los senderos quietos
quizás me enseñe la grandeza del silencio

es posible que su hazaña elemental
le haga una zancadilla a mis costumbres
o que pinte de zafiro las noches donde no está
o haga de esta pequeñez
una razón con sentido

el crucero zarpa a destiempo
haciendo zigzag entre mis piernas tibias
pero no hay peligro de zozobra
si la llovizna aquieta con su lápiz gris
todo lo colorido que se me mete dentro

usted puede dibujar
o hacer zumbar su luz taciturna
en los zócalos de mis labios

yo echaré en la orilla los restos de firmeza /
dejaré el disfraz / los zapatos / los comienzos
usted empújeme a ese abismo zurcido de lo que soy
arrástreme a lo inalcanzable
hágalo ahora cuando todavía estoy viva
con esa voz tímida y frugal que todo lo dice
o lo calla todo / o lo inventa todo /
o no dice nada.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Límite


















hay un punto
que se traza en el tiempo /
que es un círculo abierto /
una estratagema de indicios
que no conducen a ningún sitio
pero donde coincide más de una existencia

el espacio que ocupa
es cálido y visceral / acromático / panóptico
donde los ojos se achican
en la aparición de una rutina histérica /
donde el cuerpo se vuelve sinuoso / hendido / otro
y el ruido ensordece
todo lo que no es pasión / vértigo / caída
todo lo que no es tonalidad coral
que gime y fenece

en ese lugar palpita el límite /
el más allá / lo que no está
la convergencia del encuentro cercano /
la comunión irracional
en su sentido más amplio /
la predestinación sin señales a tiempo.

(Ariel Díaz hizo este dibujo para mi poema. Gracias!)

lunes, 29 de octubre de 2007

Posibilidad llamada deseo

si al menos pudiera
abandonaría la razón
desataría los pulgares
de los barrotes de este concilio conmigo misma

comenzaría otra vez
mi descubrimiento del fuego /
mi percepción del aire caliente

olvidaría los sismos que dejé detrás /
las aguas hirvientes de mis antepasados
que crepitan en el interior de mi cuerpo
lleno de rocío matinal

saldría a la calle
ignorante de los disparos /
de las naturalezas muertas / de las náuseas ajenas
y de la tristeza peregrina de alguien
que acaba de mutar como una crisálida espantada
por el mundanal ruido de los otros

miraría a los ojos de los transeúntes
como si no tuviera otra historia para contar

si al menos pudiera
dejaría que las manos
volvieran a tocarme /
tan sólo eso...

jueves, 25 de octubre de 2007

Premio Revista El Invisible Anillo



En este video se puede escuchar mi poema Receta recitado por dos poetas españoles a canon, quienes tuvieron la amabilidad de hacerlo por mí, ya que por razones obvias... yo no podía viajar hasta Madrid.

Transcribo otra vez el texto para quienes quieran leerlo y escucharlo al mismo tiempo.

RECETA

ingredientes:
una medida de contemplación
de ojos rodando al vacío
por una orilla que refleje las formas de las nubes

dos cucharadas de voluntad
la sangre necesaria
para empujar el barco encallado en una costa de incertidumbre

un pizca de astucia
(conseguirla en mercados callejeros
o en toboganes donde bajen niñas de cabeza)

veintiún gramos de espíritu:
dejarlo caer sobre la masa
como una lluvia de silencios

brotes de sonrisa / cantidad necesaria
cultivar los que sobren
(todas las comidas quedan bien con medialunas de labios)

tres gotas de absurdo
imprescindibles para que el sabor
nos resulte cotidiano

preparación:
colocar la contemplación en un recipiente redondo
mezclar con los dedos la voluntad /
agregar la astucia y las gotas de absurdo
hasta lograr una masa uniforme
introducir uno a uno / los brotes de sonrisa
y finalmente espolvorear el preparado con el espíritu

/ dejar reposar nueve meses en lugar tibio /

consejos:
puede acompañarse con cualquier ensalada
imprescindible degustar con una copa de amor.

lunes, 22 de octubre de 2007

Principio y fin

la ciudad es un desierto
con resquicios que el eco ya no multiplica /
el sol encandila
dejando tras de sí / huesos calcinados
y la ceguera
no hace invitaciones promiscuas

es el intervalo
donde la naturaleza se vuelve monocroma
y cae por la inclinación del destiempo /

convergen en un punto infructuoso
aciertos y equívocos /
expectativas y oportunos
que se suicidan sin testigos
donde ya no hay nada que esperar.

martes, 16 de octubre de 2007

Instante traslúcido

basta con circular la lengua
por la boca de un desconocido /
con apoyar los labios
en la humedad reseca de un aliento

alcanza con invertir las rutinas
para que la nieve
se transforme en semillas iluminadas /
que el aire empuje contra la cara
los pétalos traslúcidos /
la piel mustia de las flores marchitas

es suficiente el diálogo gestual
o las piernas al grito de la tarde
o los ojos pegados contra el suelo
en busca de una cercanía desenfocada /
una definición que no llega a ser /
una aparición que se desvanece

basta / tal vez / con dejar que el sol
entibie las dudas / implosione / se evapore / regurgite /
que succione para sí todo a su alcance
o se lance de boca contra el pavimento /
que se suicide
o le quite gravedad a un solo instante.

martes, 9 de octubre de 2007

Sin resistencia

cuando el mundo parece dormido
a orillas de lo inmóvil / de lo estéril / de lo entumecido
lo único posible
es permanecer sin esfuerzo
ante el cielo que no termina

dejar que suceda lo impostergable:
respirar / por ejemplo /
o que la saliva
mantenga su velocidad
y se incline ante el ritual

que el cosmos
explote en la bahía profunda
y después
anestesiada por ritmos que se aquietan
dejar que surjan vertientes naturales
en el origen del cuerpo.

lunes, 1 de octubre de 2007

Hipótesis de un encuentro

..................." El infinito es el lugar donde dos líneas paralelas se cruzan."

yo podría ser una línea /
perfectamente recta /
perfectamente nimia / perfectamente suspensiva
aún con mis inclinaciones
y mi sinuoso empeño
en descubrirme curva / entrecortada / humedecida / ancha

y enfrente usted
paralelo a ese abismo
aún con sus certezas improbables
y su ondulado secreto
de definir axiomas / falsedades / dilemas / mutaciones / cifras

nuestro espacio: esta tierra
los glaciares turquesas /
los ríos de caudal onírico /
las arenas relucientes de la tarde / calcinantes / que ciegan
o las playas de cemento
(cualquier esquina o zaguán donde refugiarse)

entonces el supuesto / la conjetura / la fórmula
inicia su marcha
los cálculos dictaminan /
los corchetes retardan / se pierden / aparecen...

pero yo sé que ahí
donde el universo se nombra sin fin
nos encontramos:
se rozan nuestros cuerpos en un festín sensorial /
de carne / de algo indefinible
y el agua salada nos desborda por la boca.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Mantra

si sigo la curvatura del tiempo
caeré al vacío
o me quebraré la espalda contra el muro quieto

si me detengo
es que el huracán arremete contra todo
empecinado en aniquilar
mis rutinas mundanas

labraré este cuerpo / encenderé la lumbre
para cultivar aromas / ritos nuevos / salvedades
lo ensuciaré todo
como si repasara un mantra blanquecino
(el ejercicio de silenciar costumbres)

y entonces
repitiendo este monólogo que nadie escucha
atravesaré los barrotes
y gritaré aquello que se estrangula dentro
sólo así
encontraré la nada en el sosiego mismo.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Sordina

la mancha o la sombra
de lo que allí estuvo /
el punto final colocado al principio
es la inminencia de la paradoja

entonces / no grito / mascullo afonías
acallo la inercia /
invito al ingenio
a redirigir el rumbo
que invente las voces /
que enlace lo fútil

por ejemplo:
los cables de la lámpara
electrificando el horizonte

o por ejemplo:
los restos de agua
en un hoyo sin preguntas ni respuestas

otro:
una botella oblicua
equilibrada en un punto diminuto de su existencia

y ahora por fin
los puntos suspensivos...
(el intervalo)
lo que disimulo o no digo
evidencia de que algo ya sucedió
mi tendencia de línea
que se pierde en la curvatura de la tierra.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Utopías con campanas atonales

mis manos ultiman con euforia
esta urdimbre amarilla /
milimétrica disposición para ubicar
las urgencias en un lugar inclinado

un sitio sin tramas universales
ni mensajes ultrasónicos
ni uñas decoradas
para arañar ficciones

algún utensilio / puede agregar usted /
que viene a este infierno urbano /
a dormir en mi noche
con sus brazos de vida tatuados por la palabra

venga / a este territorio inusual
cruce el umbral que acabo de hacer escombros
y destruya mis ubicuas reacciones
que no voy a considerar ningún ultraje

voy a creer en usted
que une su símbolo con lo utópico /
que no es ni último ni primigenio
pero que es único / como yo

venga / a este territorio inusual
no se fatigue por lo inesperado
debajo de mi cordón umbilical
repicarán campanas atonales / como siempre.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Luces encriptadas

perderse en el bosque es placer por la boca
es plenitud de las manos que lo tocan todo
que observan transformarse la luz

parece transparente el verde de las hojas
árboles inmensos persiguen
como sombras encriptadas / misteriosas / hieráticas
algo que no alcanzo a comprender

al correr / son lágrimas las que bordean los ojos
son sollozos y sonrisas simultáneas
que apasionan el instante trivial /
que disfrutan el resplandor de los objetos /
la aquiescencia de los hombres

la percepción de mi imagen en el espejo
nunca será esa luminosidad de la brisa
será blanco virginal de expectativas muertas /
retroceder a cero
y contemplar el cambio.

lunes, 27 de agosto de 2007

Versiones de mí

tal vez haya un vaivén de frases que no cierran
en la vaguedad de mis razones /
caminos variables que pueden encontrarnos
o un vástago valioso amparado tras mis vacilaciones

de seguro hay veranos verticales
y valles callados donde se duerme la espera /
gotas prohibidas
en un vergel de frutos inalcanzables

hay en mí
un entusiasmo vertiginoso /
ventanas blancas / paredes mudas / sótanos escondidos
donde se hacen visibles los paisajes profundos

una vida silenciosa y viceversa
diversas puertas vulnerables / cántaros vacíos
o vértices sin nombre /
versiones de otra que no soy
hacedora del verbo y las caricias

tal vez no haya secuencias virtuosas
de violines que enamoran
ni verdades permanentes
ni una valentía a prueba de tormentas

tal vez sea sólo mis vísceras frescas a la intemperie
o una voluntad de sonreír /
quizás una sordina que esconde el viento
en una calle por donde nadie pasa
o sólo un vuelo veloz por países quietos.

lunes, 13 de agosto de 2007

Letargo


pálida /
ausente de mis costumbres
saboreo este intervalo descosido de las horas /
este letargo de humedad y olores /
esta inmoralidad de la belleza

el día tiene un filtro verde cristal /
los rumores que asustan
o los helechos traslúcidos
que decoran mi espacio
y me protegen de la fauna urbana

cepillo el pasto
con las garras de la serenidad /
me bebo el sol en botellitas
y mastico el encanto de las mariposas

imploro
que la tierra quite de mi cuerpo el peso /
que la calma me haga el amor /
que mis pensamientos sean sólo
esta catarata sorda
que desarma la mirada
en arcoiris blancos

llevo los labios al ras del mundo.

jueves, 9 de agosto de 2007

Viaje a través de los charcos

sigo el chasquido que me hipnotiza
mientras corren a los costados los chiquillos

no me detiene el chaparrón
que embarra la pista de aquel viejo aeropuerto
en este viaje raro /
dentro de mis charcos interiores

se cruzan charlatanes /
vendedores de choclo con poemas
o de chucherías para mitigar la soledad

sigo el chillido de los pájaros
y me divierto con la arrogancia de los chanchos /
esos pequeños encantadores de serpientes
en las chacras de cemento

me bebo el chubasco
y remuevo mis ardides y chantajes
soy pasajera de estas últimas horas /
de esta búsqueda constante
donde conviven chacales y ángeles.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Antipoesía o mujer deteniendo el tiempo

voy a decir simplemente
las cosas como son
(nada extraordinario)
desempolvo el artificio metafórico de esta mujer horizontal
y declaro la prohibición
a las figuras retóricas /
a las rutinas cotidianas que lo arruinan todo

la vida es sólo
una habitación de paredes blancas
y mi cuerpo desvanecido en una cama sin sábanas

(nada extraordinario)
sólo unas letras contiguas
en secuencia inútil /
nada de subjetividad
sólo una mirada científica del presente:
los sonidos de la calle
o los silencios del idioma de la soledad urbana

nada de aliteraciones
nada de hipálages
sólo una penumbra turbia
y una temperatura desprolija
nada de cuartos débiles
ni de rostros rotos relatando ritos

(nada extraordinario)
sólo cuatro corcheas y una blanca
en un pentagrama monocorde que simula un grito acompasado /
sólo una mujer
deteniendo el tiempo.

martes, 24 de julio de 2007

Detenida, casi / avanzando milímetros

ya no me hipnotizan
las provocaciones urgentes
que sólo tienen
el efecto de un fulgor momentáneo

quiero degustar con lentitud
vaciarme de acordes cuando respiro

ahora sólo miro a los ojos
cuando tu boca masculla melodías
y como una fotógrafa experta
me detengo en el color
en las variaciones que produce
o en las contracciones mínimas de tus pupilas

en esa acción se me escapan las horas
/ océano sin tiempo
donde me zambullo de cabeza /

transito este camino
y sé que pierdo el ardor del arrebato
pero / en cambio / me vuelvo adicta
a percibir cambios de aire
(esos momentos
en que dejás tus maniobras de distracción
y sos vos
/casi detenido / avanzando milímetros)

será por eso
que acepto tu ritmo de película rusa
y la delicada pincelada impresionista
que retrata nuestro encuentro.

jueves, 19 de julio de 2007

Mi habilidad quirúrgica

¿quién diseña este velo quebradizo
este oscuro murallón
que me distancia del secreto /
tan ancho que mis quejas
se absorben en la nada
como en la tierra una lágrima que cae?

en el camino me acorralan trampas
quicios engañosos
y quimeras fingidas /
reinos de quincallas que simulan oro
espejismos quietos
para encandilar cobardes

quienquiera sea el artífice
de estos quehaceres turbios
no atrapa mi inocencia en botellas de veneno
para beberse en la mañana

no encuentra la fórmula química
para encadenarme inmóvil al pie de su templo

yo / con mi habilidad quirúrgica para los misterios
atravieso esta quebrada de sepulcros
donde el incendio quema
las quince mil expectativas de la exactitud

ya no me dejo quillotrar por los mapas desplegados
reduzco mi querencia
a un pequeño racimo de estrellas
y me dejo guiar por el quintante de mi barco:
la posibilidad de perderme / acertar / confundirme
que nadie me quita.