lunes, 22 de octubre de 2007

Principio y fin

la ciudad es un desierto
con resquicios que el eco ya no multiplica /
el sol encandila
dejando tras de sí / huesos calcinados
y la ceguera
no hace invitaciones promiscuas

es el intervalo
donde la naturaleza se vuelve monocroma
y cae por la inclinación del destiempo /

convergen en un punto infructuoso
aciertos y equívocos /
expectativas y oportunos
que se suicidan sin testigos
donde ya no hay nada que esperar.

2 comentarios:

cuchhhi dijo...

metrópolis oxidantes, paisajes de cemento y gente congelada, como la comida rápida saciante y insalubre.
un beso.

paula varela dijo...

metrópolis que a veces son nuestros paisajes interiores.