miércoles, 26 de setiembre de 2007

Mantra

si sigo la curvatura del tiempo
caeré al vacío
o me quebraré la espalda contra el muro quieto

si me detengo
es que el huracán arremete contra todo
empecinado en aniquilar
mis rutinas mundanas

labraré este cuerpo / encenderé la lumbre
para cultivar aromas / ritos nuevos / salvedades
lo ensuciaré todo
como si repasara un mantra blanquecino
(el ejercicio de silenciar costumbres)

y entonces
repitiendo este monólogo que nadie escucha
atravesaré los barrotes
y gritaré aquello que se estrangula dentro
sólo así
encontraré la nada en el sosiego mismo.

8 comentarios:

Carlos dijo...

No necesariamente deberías caer en el vacío. Tal vez al final de la curvatura del tiempo, el sosiego anda esperando por ti.

Un beso, srta PV.

Javier Martinez dijo...

El Tiempo es inherente a nosotros. Nunca podremos caer por su curvatura, si no que seguiremos su camino, su forma. Al menos, eso espero.

Un buen poema. Me gustó mucho.

Y de paso, te agrego a mi blog.

Saludos desde Barcelona!

tino cassi dijo...

En el fuego apacible
un silbo
resanando sentimientos...

paula varela dijo...

Carlos:
no tengo una mala imagen del vacío...
de hecho vacío es lo que puede llenarse, y eso, no suena mal.

un beso

paula varela dijo...

Javier... me alegra que te guste y gracias por agregarme.

besos que crucen el océano.

paula varela dijo...

gracias por el fuego apacible, Tino,
un beso!

cuchhhi dijo...

me encanta tu poesía!
el Vacío puede ocupar su lugar y dedicarse a sus "quehaceres", o llamar a la Nada para jugar una partidita de ajedrez.

paula varela dijo...

cuchhhi:
llamaré a la nada...
aunque digan que es una excelente ajedrecista... no me asusta perder.