martes, 1 de marzo de 2011

Sí,

Deberíamos irnos
inmediatamente de aquí
y celebrar un acto heroico
de esos que fueron olvidados
por la memoria de las ciudades
y que fingen la creación de la vida.

Uno de esos
en los que yo lloro como una idiota
y mi cuerpo tiembla
irracionalmente
envuelto en un calor furioso.

5 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Siempre es un verdadero placer pasar por tu blog..
Por razones de tiempo en mi trabajo, estoy ausente..
Espero ponerme pronto a leer sus blog..

Un abrazo
Saludos fraternos.,.

Que disfruten el fin de semana..

Díaz San Miguel dijo...

Una doble sensación, un acto heroico que son dos, la exaltación y la tristeza a un tiempo... Sí.
Besos,
F.

paula varela dijo...

Gracias por la visita, Adolfo, La tuya siempre es una buena compañía.

paula varela dijo...

Hola Fer!
justo el día que me escribiste pensé en vos y me preguntaba si habías recibido mi extenso mail de hace unos meses... te llegó?
y con respecto a tu comentario, ojo que las lágrimas no son de tristeza en ese caso...

un beso grande!

Díaz San Miguel dijo...

Y yo, el que ahora no contestó al tuyo, pensé que ya queda menos para llevarte a conocer algunos sitios de España!