viernes, 3 de junio de 2011

En esta casa

Un gesto impuntual
traiciona la mañana,
añade vacío a las existencias apócrifas.

Cualquier palabra
alude a las serpientes
que suplican sol y silencio,
aquí, donde no hay
nada prohibido.

En esta casa
hay puertas sin abrir todavía,
maravillas frágiles, racimos
y pálidos albatros
durmiendo en los roperos.

Las paredes son firmes,
impermeables,
sin cicatrices.

Acá podés encontrarme
cuando el tiempo se detiene,
cuando la lluvia confiesa su aridez
o cuando la claridad permite
desconfiar de los espejos.

3 comentarios:

federic dijo...

hay que desconfiar de los espejos.


un saludo
muy lindos poemas

paula varela dijo...

Gracias Federic por pasar a visitarme.
besos

Anónimo dijo...

siempre es bueno pasar a leerte...un abrazo infinito...Devoroux