soy la que sale a la intemperie
aunque la calle esté enceguecida de pestes
o recalentada de fiebres
que vienen desde otros reinos
no nos queda otro tiempo
que este oportuno
(el infinito ya fue mutilado
y resta sólo un racimo de horas
antes que anochezca)
la sugestión de los pronósticos
dejó de asustarme:
me he convertido en mi propia profeta
en la reina sublevada
de este imperio persistente
que nos exalta con miedos y fobias
aplaudo con furia
el estallido de este escudo extranjero
que arranca jirones de mi piel
con las esquirlas que implosionan
suelto hoy mi cordón umbilical
y celebro mi cuerpo,
mis acantilados tibios,
mis escalinatas interiores…
y hasta los pasadizos
que no conducen a ningún lugar
lo muestro todo:
mis rodillas,
mi debilidad contagiosa,
mi confusión lúdica y cruel
mi paso abúlico... por un resquicio a tientas
huelo, al fin, esta vida que a veces duerme,
disfruto de su sabor mundano
(toco sus ojos nocturnos)
y me dejo entibiar por su temperatura ciega.
martes, 28 de abril de 2009
miércoles, 8 de abril de 2009
Algo de sal
me queda sólo un doblez de la tarde
y las hormigas lentas
mastican lo que resta de lucidez
hay una música escurridiza
que relame mi espalda
(a falta de vértigo)
y acaricia mis piernas
con su ritmo curvilíneo,
tratando de amputar
el desequilibrio perfumado
de las ideas que no combinan con mi pelo
pero siempre encuentro
algo de sal en mi solapa,
relámpagos calientes para reavivarme
y vientos interiores para barrer
los sedimentos agrios que
-por error- se asilaron en mi almohada
entonces reconozco
que simplemente me alcanza
con un doblez de la tarde:
un pequeño espacio / un diminuto tiempo
en el que pueda levantar mis párpados
(despertar mis sentidos)
y contemplar
la parcela de suelo que me sostiene
y el infinito de cielo que me libera.
y las hormigas lentas
mastican lo que resta de lucidez
hay una música escurridiza
que relame mi espalda
(a falta de vértigo)
y acaricia mis piernas
con su ritmo curvilíneo,
tratando de amputar
el desequilibrio perfumado
de las ideas que no combinan con mi pelo
pero siempre encuentro
algo de sal en mi solapa,
relámpagos calientes para reavivarme
y vientos interiores para barrer
los sedimentos agrios que
-por error- se asilaron en mi almohada
entonces reconozco
que simplemente me alcanza
con un doblez de la tarde:
un pequeño espacio / un diminuto tiempo
en el que pueda levantar mis párpados
(despertar mis sentidos)
y contemplar
la parcela de suelo que me sostiene
y el infinito de cielo que me libera.
lunes, 23 de marzo de 2009
Travesías
mi destino es una línea sinuosa,
ficcional, definida
que encadena hechos premeditados
(¿o soy también una maga creadora
que agrega dosis de sorpresa y asombro?)
ahora mi pensamiento
avanza por un desierto gris
y el viento lo golpea o lo aturde
veo hacia delante un porvenir huidizo
que me espera en la orilla lejana
hace 33 años que lo persigo
y en mi esfuerzo ininterrumpido
he superado las tormentas fuertes,
los excesos de calor y hasta el hastío
sé que cada tanto mi camino se bifurca
y que debo elegir,
que cada mañana cuando abro los ojos
decido despertar
pero presiento que además hay otra:
la diosa de mi propio universo
e intuyo que es ella, también,
quien escribe estas líneas
entonces vuelvo al principio
y me releo ya sin asombro
porque descubro que también ellas
(estas líneas premeditadas y definidas)
son sinuosas y ficcionales como mi destino.
ficcional, definida
que encadena hechos premeditados
(¿o soy también una maga creadora
que agrega dosis de sorpresa y asombro?)
ahora mi pensamiento
avanza por un desierto gris
y el viento lo golpea o lo aturde
veo hacia delante un porvenir huidizo
que me espera en la orilla lejana
hace 33 años que lo persigo
y en mi esfuerzo ininterrumpido
he superado las tormentas fuertes,
los excesos de calor y hasta el hastío
sé que cada tanto mi camino se bifurca
y que debo elegir,
que cada mañana cuando abro los ojos
decido despertar
pero presiento que además hay otra:
la diosa de mi propio universo
e intuyo que es ella, también,
quien escribe estas líneas
entonces vuelvo al principio
y me releo ya sin asombro
porque descubro que también ellas
(estas líneas premeditadas y definidas)
son sinuosas y ficcionales como mi destino.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Dualidad simuladora
ella se sienta en mi silla
apoya sus manos sobre mis piernas
y compone con su respiración
un silencio apacible y ligero / casi hipócrita
empuja mis labios
(me sonríe)
masculla palabras obscenas
mueve mis párpados como si fueran alas
y visita cumbres imposibles
páramos por donde nadie pasa
rincones indefensos / existe
crea el tiempo sin puntualidades
no acude a las citas
y lo espera todo
sólo contempla y es contemplada / vive
ella tiene mi sangre en sus virtudes
mis defectos en sus genes
y está empecinada en saber quién soy
en conquistarme.
(este no es actual, es de fines de 2007... pero me gusta!!)
apoya sus manos sobre mis piernas
y compone con su respiración
un silencio apacible y ligero / casi hipócrita
empuja mis labios
(me sonríe)
masculla palabras obscenas
mueve mis párpados como si fueran alas
y visita cumbres imposibles
páramos por donde nadie pasa
rincones indefensos / existe
crea el tiempo sin puntualidades
no acude a las citas
y lo espera todo
sólo contempla y es contemplada / vive
ella tiene mi sangre en sus virtudes
mis defectos en sus genes
y está empecinada en saber quién soy
en conquistarme.
(este no es actual, es de fines de 2007... pero me gusta!!)
viernes, 27 de febrero de 2009
Peces nocturnos
estás quieta en una noche clara
(has logrado por fin detenerte)
y los besos te caen en la boca
como si fueran nieve
el cielo es hondo y cristalino
especial para ver los peces
nadar en libertad
avanzás hacia esa esquina
donde los caminos se bifurcan
y te quedás ahí a contemplarte
un abrazo te envuelve como una nube húmeda
y te dormís en él
soñás con un valle cálido y ancho
de pastos amarillos y flores silvestres,
llegás hasta el árbol que está en el centro
y te dejás acariciar por su sombra
te despertás, al fin,
en la noche de tu propia existencia
y disfrutás de la calma y la lucidez
mientras, imperceptiblemente,
se acercan los peces libres por el cielo
y comienza, otra vez, a nevar sobre tu boca.
(has logrado por fin detenerte)
y los besos te caen en la boca
como si fueran nieve
el cielo es hondo y cristalino
especial para ver los peces
nadar en libertad
avanzás hacia esa esquina
donde los caminos se bifurcan
y te quedás ahí a contemplarte
un abrazo te envuelve como una nube húmeda
y te dormís en él
soñás con un valle cálido y ancho
de pastos amarillos y flores silvestres,
llegás hasta el árbol que está en el centro
y te dejás acariciar por su sombra
te despertás, al fin,
en la noche de tu propia existencia
y disfrutás de la calma y la lucidez
mientras, imperceptiblemente,
se acercan los peces libres por el cielo
y comienza, otra vez, a nevar sobre tu boca.
miércoles, 18 de febrero de 2009
Sueño diurno
me levanté y me puse
un vestido de muchos ruidos
de color sirena de ambulancia
estaban ahí esos ojos reflejados en el espejo
y vi que las órbitas latían
con un ritmo frenético
me acuerdo que quería entrar en el cine
y ver una película muy triste
para no dar explicaciones por la angustia
que se atragantaba con mi saliva
pero sólo venía a mi mente
la imagen de ese chico de 31 años
gateando en la nieve
o esas cuerdas que se deshacían a nuestros pies
y nos ahorcaban
o las luces de los bomberos
donde no había ningún incendio
cuando llegó la noche
hubiera querido inundar la casa
pero sólo lloviznaron algunas gotas sobre mi rostro
hubiera querido el abrazo colombiano
aunque fuera sólo una instantánea utópica
ahí estaba yo intentando resistirme
a una realidad que sólo me devolvía
su existencia inflexible y cruel
mientras mi amigo me recordaba
que era imposible que midiera 1,60 mts.
sólo atiné a bajar y alejarme apurada
sabía que así abandonaba una escena
que jamás podría reconstruir
y de la que sólo me quedarían
retazos aislados de luz roja – dos ojos –
una sirena – las ruedas – la angustia –
la nieve – una cuerda – y más angustia.
un vestido de muchos ruidos
de color sirena de ambulancia
estaban ahí esos ojos reflejados en el espejo
y vi que las órbitas latían
con un ritmo frenético
me acuerdo que quería entrar en el cine
y ver una película muy triste
para no dar explicaciones por la angustia
que se atragantaba con mi saliva
pero sólo venía a mi mente
la imagen de ese chico de 31 años
gateando en la nieve
o esas cuerdas que se deshacían a nuestros pies
y nos ahorcaban
o las luces de los bomberos
donde no había ningún incendio
cuando llegó la noche
hubiera querido inundar la casa
pero sólo lloviznaron algunas gotas sobre mi rostro
hubiera querido el abrazo colombiano
aunque fuera sólo una instantánea utópica
ahí estaba yo intentando resistirme
a una realidad que sólo me devolvía
su existencia inflexible y cruel
mientras mi amigo me recordaba
que era imposible que midiera 1,60 mts.
sólo atiné a bajar y alejarme apurada
sabía que así abandonaba una escena
que jamás podría reconstruir
y de la que sólo me quedarían
retazos aislados de luz roja – dos ojos –
una sirena – las ruedas – la angustia –
la nieve – una cuerda – y más angustia.
martes, 3 de febrero de 2009
Encrucijada
“Es extraño que no se pueda desear simplemente lo que se quiere.”
Michael Ende, en La historia interminable
abro los ojos y creo
que la claridad del día me muestra una imagen lúcida,
evidente, igual para todos,
como si tuviera existencia independiente de mí
entonces espero que ella me bañe de blanco
que haga transparentes mis deseos
que disipe las dudas
que se acostaron conmigo la noche anterior
y es verdad que la mañana
(por estar hecha de tiempo)
tiene el poder de revelar mutaciones
pero también es cierto todo lo contrario
porque el tiempo es un invento del hombre
como también la palabra “mañana”
o la idea misma de “inventar” o este poema
todo es tan caprichosamente complejo
que, a veces, pierdo por completo
el sentido de lo que quiero
como si los sentimientos en realidad
me nacieran de la cabeza
o el pensamiento buscara
un refugio inútil en mi corazón
un desperfecto, como si la maquinaria del cuerpo
se paralizara en un instante específico
y los ojos sintieran la sal
o la lengua descubriera los colores
o los oídos notaran un perfume incomprensible:
una realidad que es mi propio invento
y, por eso, mi propia soledad
porque el otro
(vos que coincidentemente hoy te detuviste a leerme)
también despertaste esta mañana
e intentaste bañarte con la claridad del día
e inventaste tu mundo y tu propia soledad
pero como todo es tan caprichosamente simple
intuyo que en esa distancia en que nos perdemos
es posible que tropecemos con el mismo miedo
quien sabe, pienso, también él
(ese miedo que desordena nuestras percepciones)
tenga la capacidad de inventar otro mundo
tal vez un empalme de rutas, una encrucijada,
donde podamos en verdad encontrarnos.
Michael Ende, en La historia interminable
abro los ojos y creo
que la claridad del día me muestra una imagen lúcida,
evidente, igual para todos,
como si tuviera existencia independiente de mí
entonces espero que ella me bañe de blanco
que haga transparentes mis deseos
que disipe las dudas
que se acostaron conmigo la noche anterior
y es verdad que la mañana
(por estar hecha de tiempo)
tiene el poder de revelar mutaciones
pero también es cierto todo lo contrario
porque el tiempo es un invento del hombre
como también la palabra “mañana”
o la idea misma de “inventar” o este poema
todo es tan caprichosamente complejo
que, a veces, pierdo por completo
el sentido de lo que quiero
como si los sentimientos en realidad
me nacieran de la cabeza
o el pensamiento buscara
un refugio inútil en mi corazón
un desperfecto, como si la maquinaria del cuerpo
se paralizara en un instante específico
y los ojos sintieran la sal
o la lengua descubriera los colores
o los oídos notaran un perfume incomprensible:
una realidad que es mi propio invento
y, por eso, mi propia soledad
porque el otro
(vos que coincidentemente hoy te detuviste a leerme)
también despertaste esta mañana
e intentaste bañarte con la claridad del día
e inventaste tu mundo y tu propia soledad
pero como todo es tan caprichosamente simple
intuyo que en esa distancia en que nos perdemos
es posible que tropecemos con el mismo miedo
quien sabe, pienso, también él
(ese miedo que desordena nuestras percepciones)
tenga la capacidad de inventar otro mundo
tal vez un empalme de rutas, una encrucijada,
donde podamos en verdad encontrarnos.
martes, 20 de enero de 2009
El revés del día
“sólo es verdad lo que sucede cada trescientas noches”
Jorge Luis Borges en Tlön, Uqbar, Orbis Tertius
“-La regla es: compota cada tercer día; y hoy no es cada tercer día ¿verdad?
-Todo es terriblemente confuso –respondió Alicia.
-Es el resultado de vivir hacia atrás –dijo la Reina bondadosamente-. Al principio lo hace sentir a uno un poco aturdido”
Lewis Carroll en Al otro lado del espejo
en un acto fortuito de encantamiento
se despliega una extraña escena de simulaciones:
hoy la existencia sucede a la inversa
como si el mundo mostrara
su revés en el espejo
entonces todos fingimos
que hay una manera de ordenar las cosas
que el caos tiene una geometría posible
una lógica estable que nos ubica
en algún tipo de espacio real
un sitio donde nuestros sentimientos
tienen coordenadas precisas
pero hoy no es la tricentésima noche
y no veo en el reflejo
qué aristas de mi propio ser se desvanecen
o cuáles son meras representaciones
de alguien a quien desconozco
y que se distrae con esos mundos paralelos
de “tigres transparentes y torres de sangre”
tampoco hoy es “cada tercer día”
y nada indica que voy a comprender
las señales que revelarían quién soy
qué vestigios de mi existencia todavía tienen sentido.
Jorge Luis Borges en Tlön, Uqbar, Orbis Tertius
“-La regla es: compota cada tercer día; y hoy no es cada tercer día ¿verdad?
-Todo es terriblemente confuso –respondió Alicia.
-Es el resultado de vivir hacia atrás –dijo la Reina bondadosamente-. Al principio lo hace sentir a uno un poco aturdido”
Lewis Carroll en Al otro lado del espejo
en un acto fortuito de encantamiento
se despliega una extraña escena de simulaciones:
hoy la existencia sucede a la inversa
como si el mundo mostrara
su revés en el espejo
entonces todos fingimos
que hay una manera de ordenar las cosas
que el caos tiene una geometría posible
una lógica estable que nos ubica
en algún tipo de espacio real
un sitio donde nuestros sentimientos
tienen coordenadas precisas
pero hoy no es la tricentésima noche
y no veo en el reflejo
qué aristas de mi propio ser se desvanecen
o cuáles son meras representaciones
de alguien a quien desconozco
y que se distrae con esos mundos paralelos
de “tigres transparentes y torres de sangre”
tampoco hoy es “cada tercer día”
y nada indica que voy a comprender
las señales que revelarían quién soy
qué vestigios de mi existencia todavía tienen sentido.
miércoles, 14 de enero de 2009
La cuadratura del círculo o la circularidad del cuadrado
sobre la mesa los círculos
no forman esferas (esperas)
descansan lentamente
recorren jugando el lóbulo de los ojos
van y vienen de su centro
se descentran, se rectangularizan
son aves sin alas
que revolotean en jaulas con forma de espiral
pequeños pájaros descentrados del asombro
infiltrados en nuestro sueño
reconcilian el infinito espejo de su circularidad
en nuestra mesa
que se curva hacia los extremos
y en esa pendiente algo cae
¿somos nosotros?
son los innumerables retazos de nuestro rostro
¿es nuestro cuerpo evocando su llave?
es el sueño circular, la rueda
algo de sombra y
el semicírculo, la media luna,
el hemisferio sur de la esfera
dejando en su caída
la imperceptible huella de su vuelo.
sonia betancort y paula varela
sentadas frente a una mesa, intentando reconciliar los opuestos
no forman esferas (esperas)
descansan lentamente
recorren jugando el lóbulo de los ojos
van y vienen de su centro
se descentran, se rectangularizan
son aves sin alas
que revolotean en jaulas con forma de espiral
pequeños pájaros descentrados del asombro
infiltrados en nuestro sueño
reconcilian el infinito espejo de su circularidad
en nuestra mesa
que se curva hacia los extremos
y en esa pendiente algo cae
¿somos nosotros?
son los innumerables retazos de nuestro rostro
¿es nuestro cuerpo evocando su llave?
es el sueño circular, la rueda
algo de sombra y
el semicírculo, la media luna,
el hemisferio sur de la esfera
dejando en su caída
la imperceptible huella de su vuelo.
sonia betancort y paula varela
sentadas frente a una mesa, intentando reconciliar los opuestos
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Instrucciones extravagantes para esperar el año nuevo
desnúdese
quítese de la piel las camisas viejas
los pensamientos confusos
las limitaciones absurdas
y no los lave ni los guarde de recuerdo… por favor… tírelos
(o quémelos si es afín a rituales)
aproveche también
para hacer disparates o incluso payasadas
grite un poco y libere
esos sonidos antiguos que ya no sintonizan con usted
no se quede con las ganas
(se le acaban las 8760 horas del 2008)
piense… por favor… o mejor sienta detenidamente
el pálpito de su latidos interiores
bese vibre brinde viva
disfrute
sueñe
sea.
quítese de la piel las camisas viejas
los pensamientos confusos
las limitaciones absurdas
y no los lave ni los guarde de recuerdo… por favor… tírelos
(o quémelos si es afín a rituales)
aproveche también
para hacer disparates o incluso payasadas
grite un poco y libere
esos sonidos antiguos que ya no sintonizan con usted
no se quede con las ganas
(se le acaban las 8760 horas del 2008)
piense… por favor… o mejor sienta detenidamente
el pálpito de su latidos interiores
bese vibre brinde viva
disfrute
sueñe
sea.
jueves, 25 de diciembre de 2008
Mi agujero negro
el tiempo se va condensando en un punto
(¿o es el espacio?)
se contrae hacia el centro
atrapa un todo infinito sin volumen
hasta crear un agujero negro
ahí estoy:
los olores son neutros
inanimados
no emocionan
la humedad no acude a mi boca
no se derrama por la comisura de mis ojos
porque el agua es densa y no fluye
el horizonte de sucesos que me rodea
es una mezcla de caos estadístico
y normas de una relatividad pesada
que son irreconciliables
todo es piedra insensible
es pared que rodea por los cuatro costados
y gritos que piden a gritos un poco de silencio
o la quietud de tanto vértigo
el fin del movimiento frenético
la suspensión de la caída
ahí: en el agujero negro
es el lugar donde me detengo
(¿o son sus fuerzas las que me atrapan
sin que pueda oponer resistencia?)
y donde por fin puedo ver el vacío necesario
(un campo donde la energía se concentra
de donde no escapa)
pero que logra formar nuevas estrellas
brillos nacientes
que orbitan alrededor y me renuevan.
(¿o es el espacio?)
se contrae hacia el centro
atrapa un todo infinito sin volumen
hasta crear un agujero negro
ahí estoy:
los olores son neutros
inanimados
no emocionan
la humedad no acude a mi boca
no se derrama por la comisura de mis ojos
porque el agua es densa y no fluye
el horizonte de sucesos que me rodea
es una mezcla de caos estadístico
y normas de una relatividad pesada
que son irreconciliables
todo es piedra insensible
es pared que rodea por los cuatro costados
y gritos que piden a gritos un poco de silencio
o la quietud de tanto vértigo
el fin del movimiento frenético
la suspensión de la caída
ahí: en el agujero negro
es el lugar donde me detengo
(¿o son sus fuerzas las que me atrapan
sin que pueda oponer resistencia?)
y donde por fin puedo ver el vacío necesario
(un campo donde la energía se concentra
de donde no escapa)
pero que logra formar nuevas estrellas
brillos nacientes
que orbitan alrededor y me renuevan.
lunes, 15 de diciembre de 2008
G r a c i a s !
Estaba nerviosa. La sala era grande. Todo se había preparado con mucho amor. Buenos Aires era un caos. En las radios sugerían no salir de casa. El tránsito era un infierno. Aún así, la gente empezó a llegar a las 19 hs, mientras los músicos terminaban de probar sonido. Flor y Fede me ayudaron a preparar la mesa con los libros. Con Sonia colocamos sobre las sillas una hoja en blanco y un marcador para que los que vinieran tuvieran dónde expresarse.
Poco a poco, la sala comenzó a llenarse. Llegaron amigos, familiares, algunos que no conocía...
A las 19.30, empezó a sonar la música de Que tul. Un tema y luego un fragmento de la novela leído por Sonia y por mí. Después otra vez música. Invité a Sonia a leer un texto de ella en el que habla sobre el amor a los libros: Los libros del buen amor. Otra vez música. Para cerrar yo leí dos poemas, Huellas e Infinitud. Cerraron el momento dos temas del grupo Qué tul. Después el brindis y la firma de los libros.

Al terminar yo me sentía maravillosamente. La sala desbordaba de amor. Era todo abrazos. Había puesto mucho esfuerzo en que saliera todo bien y mis expectativas estaban completamente sobrepasadas.
Gracias Flor, Fede, Sonia, Jichinson, Apa, Hilda, Florencio, Norma, Adriana, Cristina, Juan Carlos, Oscar, Ale Farías, Juanca, Albert, Guiye, Eli, Leo, Rocío y su compañero, Josefina, Romina, Fede, Eduardo Mazo, Daniel Botti, Nora Zinski, Ludmila, JJ, Loli, Luisa, Eduardo, Isam, Aleki, Ceci, Mariel, Eslo, Martín, Diana, Vana, Ivana y los músicos de Que tul, Sepi, Fer, Andre, Mexi, Magui, Viiito, Igna, Pica, Maxi... y todos los demás que vinieron y no sé los nombres!

Al final ya no estaba nerviosa... estaba feliz.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Tapate los oídos... que va a haber mucho ruido.
hola! quiero invitarlos a la presentación de mi libro,
que más bien es una excusa para poder compartir
un encuentro de palabras y música.
espero que puedan venir!
abrazos, Paula
este viernes 12 de diciembre
19 hs.
presentación de la novela breve
El pernicioso oído de Wilson
de Paula Varela
o una excusa para encontrarnos y compartir…
lectura y música en vivo
toca el grupo “Que tul”
(Pop / Alternativa / Folk)
además… en la sala hay una muestra de fotos
y habrá una copa de vino para brindar por algo lindo
en la sala Juan L. Ortiz de la Biblioteca Nacional
(Agüero 2502 – Ciudad de Buenos Aires)
que más bien es una excusa para poder compartir
un encuentro de palabras y música.
espero que puedan venir!
abrazos, Paula
este viernes 12 de diciembre
19 hs.
presentación de la novela breve
El pernicioso oído de Wilson
de Paula Varela
o una excusa para encontrarnos y compartir…
lectura y música en vivo
toca el grupo “Que tul”
(Pop / Alternativa / Folk)
además… en la sala hay una muestra de fotos
y habrá una copa de vino para brindar por algo lindo
en la sala Juan L. Ortiz de la Biblioteca Nacional
(Agüero 2502 – Ciudad de Buenos Aires)
viernes, 28 de noviembre de 2008
Nigromante
no se viste de lluvia en las noches impares
ni sale a caminar por el asfalto mojado
(el amor)
pero se pone un sombrero de dos colores
y se pierde en la jauría de gente
que busca un aire que no esté enrarecido
tiene tatuajes tribales en la cara
se vuelve indescifrable / difuso / impreciso
y se pone lentes oscuros para huir de los pensamientos
y no acudir a las citas en las esquinas sin flores
tiene comprado un pasaje de avión sin fecha
(el amor)
y guarda un mapa con las rutas manchadas
nos conduce erróneos por senderos desconocidos
y nos prohíbe desandarlos
como si sólo pudiéramos perdernos en círculos vacíos
el amor no nos llama / nos ignora por completo /
sólo se acerca cuando dormimos
y nos mete la mano entre las piernas
es el nigromante que enceguece / el actor de las mil máscaras
el alquimista que mezcla pócimas en nuestros cuerpos
y provoca explosiones / desvaríos / incoherencias
no anticipa / no presagia / no nos prepara
solamente nos moja
como esas lluvias de las noches impares
y nos deja caminando en el asfalto
como sonámbulos / sin brújula / extraviados.
ni sale a caminar por el asfalto mojado
(el amor)
pero se pone un sombrero de dos colores
y se pierde en la jauría de gente
que busca un aire que no esté enrarecido
tiene tatuajes tribales en la cara
se vuelve indescifrable / difuso / impreciso
y se pone lentes oscuros para huir de los pensamientos
y no acudir a las citas en las esquinas sin flores
tiene comprado un pasaje de avión sin fecha
(el amor)
y guarda un mapa con las rutas manchadas
nos conduce erróneos por senderos desconocidos
y nos prohíbe desandarlos
como si sólo pudiéramos perdernos en círculos vacíos
el amor no nos llama / nos ignora por completo /
sólo se acerca cuando dormimos
y nos mete la mano entre las piernas
es el nigromante que enceguece / el actor de las mil máscaras
el alquimista que mezcla pócimas en nuestros cuerpos
y provoca explosiones / desvaríos / incoherencias
no anticipa / no presagia / no nos prepara
solamente nos moja
como esas lluvias de las noches impares
y nos deja caminando en el asfalto
como sonámbulos / sin brújula / extraviados.
martes, 11 de noviembre de 2008
Paisaje inmóvil
ahora querés pensar en cosas perdurables
como una montaña siempre ahí
pegada detrás del vidrio de una ventana
pero hay alguien
que se empecina en renovarlo todo
alguien que decora las cimas
con pinceladas blancas
y te devuelve otro paisaje
así esa nueva imagen te saca del sueño
te hace despertar con la certeza
de que nada permanece / de que todo muta /
de que la incertidumbre debería ser una aliada
y no una enemiga
sentís ese filo porque el que avanzan tus pies
esa orilla habitada de dudas /
de deseos contradictorios /
de opuestos que se reconcilian
y es entonces
cuando querés pensar en cosas perdurables
justo cuando ves que el tiempo
no cabe en tu mano.
como una montaña siempre ahí
pegada detrás del vidrio de una ventana
pero hay alguien
que se empecina en renovarlo todo
alguien que decora las cimas
con pinceladas blancas
y te devuelve otro paisaje
así esa nueva imagen te saca del sueño
te hace despertar con la certeza
de que nada permanece / de que todo muta /
de que la incertidumbre debería ser una aliada
y no una enemiga
sentís ese filo porque el que avanzan tus pies
esa orilla habitada de dudas /
de deseos contradictorios /
de opuestos que se reconcilian
y es entonces
cuando querés pensar en cosas perdurables
justo cuando ves que el tiempo
no cabe en tu mano.
viernes, 7 de noviembre de 2008
El abrazo (historieta) páginas 7 y 8 (final)


Historieta basada en mi cuento: El abrazo
Ilustrada por Ariel Díaz
Ver página 1
Ver página 2
Ver página 3
Ver página 4
Ver página 5
Ver página 6
viernes, 24 de octubre de 2008
Grito
la tempestad en la garganta
es la fuerza del grito
una furia de glaciar que se rompe
de hielo que se despedaza /
una avalancha a 6000 metros de altura
un trueno en el campo que nadie escucha
la gravedad del grito
es tan sólida como la arena húmeda
tan expansiva como el fuego sobre la paja seca
y puede terminar dejándonos indiferentes
es el vigor de la rompiente
y el diseño fortuito que crea
en las rocas del acantilado
el impulso irrefrenable que echa a volar al surfista
sobre la cresta de una ola
mientras debajo / acechan los tiburones
es la tormenta en la boca
la lluvia de cuchillos
sobre las cuerdas vocales
el desgarro / el tajo certero
el filo del hartazgo rebanando la voz
aplacando el ruido
amortiguando el murmullo
aquietándolo como una anestesia necesaria
para terminar aullando
como una loba en celo.
es la fuerza del grito
una furia de glaciar que se rompe
de hielo que se despedaza /
una avalancha a 6000 metros de altura
un trueno en el campo que nadie escucha
la gravedad del grito
es tan sólida como la arena húmeda
tan expansiva como el fuego sobre la paja seca
y puede terminar dejándonos indiferentes
es el vigor de la rompiente
y el diseño fortuito que crea
en las rocas del acantilado
el impulso irrefrenable que echa a volar al surfista
sobre la cresta de una ola
mientras debajo / acechan los tiburones
es la tormenta en la boca
la lluvia de cuchillos
sobre las cuerdas vocales
el desgarro / el tajo certero
el filo del hartazgo rebanando la voz
aplacando el ruido
amortiguando el murmullo
aquietándolo como una anestesia necesaria
para terminar aullando
como una loba en celo.
lunes, 13 de octubre de 2008
Nocturna en fuego
esta primavera tiene tres noches
y como si fuera una aguja que las hilvana
las atravieso por el centro /
las encadeno con una lógica impura
cosiendo entre sí sus ojales
mi saliva riega unas flores que no son tuyas
sigue el cause de lo fortuito
y se atreve a más:
a remover con los dedos
la tierra seca que dejó el invierno
en mi costurerito de barrio
una de las noches es de color apacible
y me ciñe con el brazo mojado de la tarde:
quiero prenderla a una solapa
otra se parece a las frutas prohibidas
de los jardines circulares
pero no sé bordarla en bastidores rígidos
y la mía (casi un dobladillo hecho con impericia)
se despliega como una pantalla de cine
como una tela de seda china en un montaje veloz
una revelación nunca tardía
como un tul para la novia perfecta
pero hay un rozamiento del fósforo…
y la llama.
y como si fuera una aguja que las hilvana
las atravieso por el centro /
las encadeno con una lógica impura
cosiendo entre sí sus ojales
mi saliva riega unas flores que no son tuyas
sigue el cause de lo fortuito
y se atreve a más:
a remover con los dedos
la tierra seca que dejó el invierno
en mi costurerito de barrio
una de las noches es de color apacible
y me ciñe con el brazo mojado de la tarde:
quiero prenderla a una solapa
otra se parece a las frutas prohibidas
de los jardines circulares
pero no sé bordarla en bastidores rígidos
y la mía (casi un dobladillo hecho con impericia)
se despliega como una pantalla de cine
como una tela de seda china en un montaje veloz
una revelación nunca tardía
como un tul para la novia perfecta
pero hay un rozamiento del fósforo…
y la llama.
martes, 7 de octubre de 2008
Infinitud
a Eduardo Mazo
el poeta de Las Ramblas
estamos parados en un punto del globo
y el azar nos levanta en el aire
como si fuéramos las letras desordenadas
de la primera novela
o un primer alfabeto milenario
caemos en una rambla
donde las jaulas de los pájaros
se mezclan con los aforismos del otoño
es la primera parte de encontrarse
el primer capítulo:
ser la vocal posible
para una consonante que llama
y en esos primeros roces
se trazan cartografías sin necesidad de cuadrantes
senderos abiertos a machetazos
hasta ubicar el claro que hay en cualquier selva
un poco de agua que vierta sobre nuestra boca
las palabras que necesitamos decir
y otra vez un temblor en las manos de arriba
otra combinación aleatoria / potencial / probable
que nos vuelve a encontrar en otro punto de la tierra
en una esquina cualquiera
donde las jaulas de cemento se mezclan
con las islas de palabras que creamos sobre la mesa.
el poeta de Las Ramblas
estamos parados en un punto del globo
y el azar nos levanta en el aire
como si fuéramos las letras desordenadas
de la primera novela
o un primer alfabeto milenario
caemos en una rambla
donde las jaulas de los pájaros
se mezclan con los aforismos del otoño
es la primera parte de encontrarse
el primer capítulo:
ser la vocal posible
para una consonante que llama
y en esos primeros roces
se trazan cartografías sin necesidad de cuadrantes
senderos abiertos a machetazos
hasta ubicar el claro que hay en cualquier selva
un poco de agua que vierta sobre nuestra boca
las palabras que necesitamos decir
y otra vez un temblor en las manos de arriba
otra combinación aleatoria / potencial / probable
que nos vuelve a encontrar en otro punto de la tierra
en una esquina cualquiera
donde las jaulas de cemento se mezclan
con las islas de palabras que creamos sobre la mesa.
lunes, 29 de septiembre de 2008
Huellas
los ojos se abren en la oscuridad
y ante ellos se revelan
ideas vagabundas / secuencias aisladas
que se apoyan en las palmas de mis manos
como si fueran migas
el sueño se interrumpe
en mitad de la noche /
con frecuencia /
a veces…
otras ocurre en el subterráneo
(entre el amontonamiento de cuerpos)
cuando el otro está tan cerca de mí
que el pensamiento parece mezclarse
y hasta tengo miedo
de contagiarme la indiferencia
de los que nada tienen que decir
entonces /algunas palabras
empiezan a juntarse en mi cabeza
como murmullos persistentes /
taladran la médula /
se amontonan en el hipotálamo
como a la espera
se repiten / se repiten / se repiten
para que no las olvide
y me detenga un momento
a la orilla de cualquier andén
y las escriba en una hoja en blanco
palabras / ideas / confusiones /
gestos de los otros / momentos privados /
absurdos / simulaciones / historias no vividas
esas certezas incondicionalmente variables
extrañamente estrictas
o serenamente no advertidas
que descansan en mis rincones profundos
y que son definitivamente
partículas del aire que me mantienen viva
huellas digitales de mi verdadera existencia.
y ante ellos se revelan
ideas vagabundas / secuencias aisladas
que se apoyan en las palmas de mis manos
como si fueran migas
el sueño se interrumpe
en mitad de la noche /
con frecuencia /
a veces…
otras ocurre en el subterráneo
(entre el amontonamiento de cuerpos)
cuando el otro está tan cerca de mí
que el pensamiento parece mezclarse
y hasta tengo miedo
de contagiarme la indiferencia
de los que nada tienen que decir
entonces /algunas palabras
empiezan a juntarse en mi cabeza
como murmullos persistentes /
taladran la médula /
se amontonan en el hipotálamo
como a la espera
se repiten / se repiten / se repiten
para que no las olvide
y me detenga un momento
a la orilla de cualquier andén
y las escriba en una hoja en blanco
palabras / ideas / confusiones /
gestos de los otros / momentos privados /
absurdos / simulaciones / historias no vividas
esas certezas incondicionalmente variables
extrañamente estrictas
o serenamente no advertidas
que descansan en mis rincones profundos
y que son definitivamente
partículas del aire que me mantienen viva
huellas digitales de mi verdadera existencia.
viernes, 19 de septiembre de 2008
Plegaria
busco el centro subterráneo
en cualquier esquina
o en las partículas de polvo diseminadas en el aire
quiero decir dos o tres palabras
(escupirlas sin tedio)
que sólo tengan sentido
encima de la mesa
abrir los ojos
con una lucidez rabiosa
como si soltaran todas las ideas presas
abrir la boca
con un silencio volcánico
capaz de erupcionar las cenizas antiguas
abrir el pecho
liberar espacios infructuosos /
rincones de antaño / oquedades rancias
y remover la tierra interior
hacerla fértil
terreno apto
para que nazcan flores dentro de mí
poder decir una plegaria
que purgue / que purgue / que purgue
hacer un rito que purifique
que sane / que sane / que sane.
en cualquier esquina
o en las partículas de polvo diseminadas en el aire
quiero decir dos o tres palabras
(escupirlas sin tedio)
que sólo tengan sentido
encima de la mesa
abrir los ojos
con una lucidez rabiosa
como si soltaran todas las ideas presas
abrir la boca
con un silencio volcánico
capaz de erupcionar las cenizas antiguas
abrir el pecho
liberar espacios infructuosos /
rincones de antaño / oquedades rancias
y remover la tierra interior
hacerla fértil
terreno apto
para que nazcan flores dentro de mí
poder decir una plegaria
que purgue / que purgue / que purgue
hacer un rito que purifique
que sane / que sane / que sane.
domingo, 7 de septiembre de 2008
(In)Variable
las cosas se transforman:
hasta la hoja en blanco
es otra esta mañana
una mancha nueva en la pared
siempre aparece
como un insecto más en el mundo
¡es tan cierto!
la existencia es aburridamente exacta e inmutable
(el blanco es blanco
las veinticuatro horas del día)
y hasta menstruar se convierte
en un ejercicio de rutina
todo se renueva desfachatadamente
nuestras uñas crecen (corroen) arañan
pierden su revoque artificial
en el roce con el día
o en su lucha feroz por despejar el camino
¿por qué nada cambia?
¿por qué la especie no muta
como aseguran los evolucionistas?
¿por qué no nos nacen las alas malditas
o se nos endurece la piel como a un anfibio
o aprendemos a vivir en una soledad subterránea
como las ratas del desierto?
¡todo se modifica perpetuamente
con una inmovilidad estoica tan persistente!
hasta la hoja en blanco
es otra esta mañana
una mancha nueva en la pared
siempre aparece
como un insecto más en el mundo
¡es tan cierto!
la existencia es aburridamente exacta e inmutable
(el blanco es blanco
las veinticuatro horas del día)
y hasta menstruar se convierte
en un ejercicio de rutina
todo se renueva desfachatadamente
nuestras uñas crecen (corroen) arañan
pierden su revoque artificial
en el roce con el día
o en su lucha feroz por despejar el camino
¿por qué nada cambia?
¿por qué la especie no muta
como aseguran los evolucionistas?
¿por qué no nos nacen las alas malditas
o se nos endurece la piel como a un anfibio
o aprendemos a vivir en una soledad subterránea
como las ratas del desierto?
¡todo se modifica perpetuamente
con una inmovilidad estoica tan persistente!
sábado, 6 de septiembre de 2008
El abrazo (historieta) página 6

Historieta basada en mi cuento: El abrazo
Ilustrada por Ariel Díaz
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lunes, 1 de septiembre de 2008
Notas inconclusas
golpeamos con los nudillos en la ventana
y la tempestad se estrella contra el asfalto
calla
niega la soledad / anula
nos paramos en el cuadrante
sacamos las llaves
y nos dejamos caer abismalmente
hay zócalos que esconden
esa persona plural / única / corrosiva (a veces)
ese nosotros de modestia
que nadie encuentra
entonces cierro la puerta ((nave-de-silencios))
y tropiezo con el ordenador paciente
su pantalla oscura muta /
emite señales imprecatorias
amaga con dejarse tocar
consigue que le observe de reojo
(demudado el rostro)
ahora no quiero penitencias
sólo el recuerdo de algunas notas inconclusas
que alguien no mereció.
Trabajo de creación colectiva
Paula Varela
Juan Carlos Rivera
y la tempestad se estrella contra el asfalto
calla
niega la soledad / anula
nos paramos en el cuadrante
sacamos las llaves
y nos dejamos caer abismalmente
hay zócalos que esconden
esa persona plural / única / corrosiva (a veces)
ese nosotros de modestia
que nadie encuentra
entonces cierro la puerta ((nave-de-silencios))
y tropiezo con el ordenador paciente
su pantalla oscura muta /
emite señales imprecatorias
amaga con dejarse tocar
consigue que le observe de reojo
(demudado el rostro)
ahora no quiero penitencias
sólo el recuerdo de algunas notas inconclusas
que alguien no mereció.
Trabajo de creación colectiva
Paula Varela
Juan Carlos Rivera
lunes, 25 de agosto de 2008
Saciedad
estás harta de clavar las uñas en la tierra
de mover las manos con desesperación
de lastimarte la piel con la fricción
o las astillas de la madera
el hastío se adueñó de todo:
el aire ya no se respira
es una masa asfixiante / densa / nauseabunda
que te lo roba todo
estás fastidiada de hablar con palabras comprensibles
de morder tus propios labios
de magullarte la lengua / el cuello / el rostro
estás repleta / engullida / tan indigestada
de repeticiones y monotonías
que hoy accionás la guillotina /
dejás que caiga la cuchilla circular
alrededor de tu cuerpo
que el filo del acero
taje el tiempo en un momento exacto
que cercene el pasado
que te rebane lo prospectivo
que te desmiembre de una vez por todas
y después / te sentás a observar
cómo ruedan las cabezas de tu hartazgo
cómo se detienen cerca de ahí / a los pies de tu calma
absolutamente inofensivas
por fin exánimes e indoloras.
de mover las manos con desesperación
de lastimarte la piel con la fricción
o las astillas de la madera
el hastío se adueñó de todo:
el aire ya no se respira
es una masa asfixiante / densa / nauseabunda
que te lo roba todo
estás fastidiada de hablar con palabras comprensibles
de morder tus propios labios
de magullarte la lengua / el cuello / el rostro
estás repleta / engullida / tan indigestada
de repeticiones y monotonías
que hoy accionás la guillotina /
dejás que caiga la cuchilla circular
alrededor de tu cuerpo
que el filo del acero
taje el tiempo en un momento exacto
que cercene el pasado
que te rebane lo prospectivo
que te desmiembre de una vez por todas
y después / te sentás a observar
cómo ruedan las cabezas de tu hartazgo
cómo se detienen cerca de ahí / a los pies de tu calma
absolutamente inofensivas
por fin exánimes e indoloras.
lunes, 18 de agosto de 2008
Indicios
hay insectos diminutos
corriendo en hilera por mis brazos
hay huecos
como una contradicción que me desgasta
que me sumerge o me salva
indicios / pero sólo eso…
toda mi atención está en un punto /
en un iris gigantesco
que todo lo muestra pero no revela nada
hay paredes que me rodean /
que se acercan como cuatro vanguardias
cuatro ejércitos armados
a punto del disparo certero /
de la daga por la espalda /
de la lanza sin escudería
hay huellas digitales que me incriminan
en infinidad de espacios conocidos /
señales confusas que me guían ciega /
llamados sordos que sólo producen encantamientos
aún así voy / avanzo
arrastrada por una fuerza inconmensurable
(casi hipnótica)
con pasos hacia atrás de ningún sitio
buscando una nada
que ya deja de serme ajena.
corriendo en hilera por mis brazos
hay huecos
como una contradicción que me desgasta
que me sumerge o me salva
indicios / pero sólo eso…
toda mi atención está en un punto /
en un iris gigantesco
que todo lo muestra pero no revela nada
hay paredes que me rodean /
que se acercan como cuatro vanguardias
cuatro ejércitos armados
a punto del disparo certero /
de la daga por la espalda /
de la lanza sin escudería
hay huellas digitales que me incriminan
en infinidad de espacios conocidos /
señales confusas que me guían ciega /
llamados sordos que sólo producen encantamientos
aún así voy / avanzo
arrastrada por una fuerza inconmensurable
(casi hipnótica)
con pasos hacia atrás de ningún sitio
buscando una nada
que ya deja de serme ajena.
miércoles, 13 de agosto de 2008
El abrazo (historieta) página 5

Historieta basada en mi cuento: El abrazo
Ilustrada por Ariel Díaz
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martes, 12 de agosto de 2008
Menú
abro la carta y descubro
tu habilidad casi litúrgica para las intrigas /
recorro con los ojos los distintos platos
que devoraré sigilosamente
en alguna ocasión / si me dejás
percibo el aroma irracional
que te desnuda ante los otros
y sigo el hilo de humo / de esa hornalla tibia
que se desprende de tu espalda
y precede a tu concierto
observo caer de tus manos
las hojas verdes del orégano y el laurel /
las veo temblar por la intemperie /
sacudidas por un viento interior
de formas inciertas /
de pócimas alquímicas
(todo cuece / muta en milagros)
entonces
cuando por fin comprendo la abundancia
de líneas que te trazan /
los secretos con colores y texturas raras /
la diversidad impalpable que queda
en los espacios que ocupás /
recién ahí preparo mi olla
y coloco dentro
las porciones justas que aprendí mirándote /
los sabores inevitables
para calentar el deseo
y servirlo a mi mesa.
tu habilidad casi litúrgica para las intrigas /
recorro con los ojos los distintos platos
que devoraré sigilosamente
en alguna ocasión / si me dejás
percibo el aroma irracional
que te desnuda ante los otros
y sigo el hilo de humo / de esa hornalla tibia
que se desprende de tu espalda
y precede a tu concierto
observo caer de tus manos
las hojas verdes del orégano y el laurel /
las veo temblar por la intemperie /
sacudidas por un viento interior
de formas inciertas /
de pócimas alquímicas
(todo cuece / muta en milagros)
entonces
cuando por fin comprendo la abundancia
de líneas que te trazan /
los secretos con colores y texturas raras /
la diversidad impalpable que queda
en los espacios que ocupás /
recién ahí preparo mi olla
y coloco dentro
las porciones justas que aprendí mirándote /
los sabores inevitables
para calentar el deseo
y servirlo a mi mesa.
sábado, 9 de agosto de 2008
Lo que fue el recital
La idea de hacer un recital de música y poesía en mi casa surgió de otro al que había ido hacía sólo tres semanas invitada por Alejandro Farías. Lo disfruté tanto como espectadora que también me dieron ganas de estar del otro lado.
Recitar los textos propios es, para mí, exponerse de una manera especial, abrirse de una forma distinta. Y este encuentro no fue sólo eso sino también abrir las puertas de mi casa. De algún modo es todo parte de lo mismo, creo que es entregarse y poder compartir con los otros ese espacio real y simbólico que ocupamos en este mundo.
La semana previa tuvo en mis ánimos picos de montaña rusa. Al principio pensaba que no vendría nadie y, de pronto, cuando alguien me confirmaba asistencia, me alegraba el día.
También pensé en armar un buffet para recaudar fondos para la publicación de mi nuevo libro, una novela breve, que si todo sigue saliendo bien, publicaré alrededor de octubre.
Me gusta cocinar así que amasé 60 pizzetas para ese día. En la semana, mi cabeza iba de la computadora al trabajo, del trabajo al almacén, del almacén a la cocina, de la cocina a invitar más gente, de ahí a seleccionar los poemas que iba a leer y así…
Era un poco de nervios, emoción, ansiedad… y esas cosas inesperadas que te sacuden cuando arriesgás algo.
El trío invitado “Con este frío trío” fue maravilloso (un trío de cello, guitarra y voz, y una percusionista invitada). La música se alternó con la lectura en la que participaron: Sonia Betancort, Alejandro Farías, Gastón Mazieres y yo. (Fuera de programa leyeron dos escritores que estaban entre el público).
Finalmente había llegado el día y yo, obviamente, estaba muy nerviosa. Vinieron muchos amigos y amigos de amigos y encontré mi casa llena de unas 50 personas, muchas de ellas desconocidas. Todo comenzó a fluir y a medida que eso pasaba, comprendía muy bien que todo esfuerzo tiene su recompensa.
Desde este rincón virtual, que también es parte de mi hogar, quiero agradecerles a todos los que vinieron, a Ale, a Sonia, a Gastón, a los chicos de Con este frío trío, a mis amigas que me ayudaron con el buffet, a ese chico que no conozco su nombre pero se acercó para regalarme su sonrisa, a los que se vinieron de lejos para abrazarme con su presencia y a los que no pudieron venir pero que tenían ganas…
Esto es un poco lo que pasó, y pasaron otras cosas también, algunas no tan lindas, pero lo que quiero compartir es esto, porque con esto es con lo que elijo quedarme. De lo de más… siempre se aprende algo, sobre todo, que lo perfecto no existe.
Hasta la próxima,
Paula
martes, 5 de agosto de 2008
martes, 29 de julio de 2008
Despertate
¡sacudite!
cada noche es breve
cada día es ínfimo
deberías saber que en todos los rostros
se esconde uno parecido al tuyo
que sólo escuchás la música
que sintoniza con tu canción
que sólo ves lo que combina con tus colores
y aun así está todo lo demás /
lo que se te adosa irresistiblemente:
esas manchas de luz
que se te pegan a las rodillas
cuando te acostás con la vida
¡desnudate!
dejá que el frío te haga temblar
mirá como se eriza tu piel
observá tus pezones
que se encienden como luciérnagas /
escuchá tus dientes
¡despabilate!
cada noche es un instante
cada día es una inhalación / exhalación
deberías prodigarte más abrazos
dejarte caer en la sima de otra piel
sin temer tanto a las heridas /
hacer el amor en cualquier zaguán
y reconocer que es la única rutina
que te lleva a lo imprevisto
¡despertate!
cada noche es imperceptible
cada día / impalpable.
cada noche es breve
cada día es ínfimo
deberías saber que en todos los rostros
se esconde uno parecido al tuyo
que sólo escuchás la música
que sintoniza con tu canción
que sólo ves lo que combina con tus colores
y aun así está todo lo demás /
lo que se te adosa irresistiblemente:
esas manchas de luz
que se te pegan a las rodillas
cuando te acostás con la vida
¡desnudate!
dejá que el frío te haga temblar
mirá como se eriza tu piel
observá tus pezones
que se encienden como luciérnagas /
escuchá tus dientes
¡despabilate!
cada noche es un instante
cada día es una inhalación / exhalación
deberías prodigarte más abrazos
dejarte caer en la sima de otra piel
sin temer tanto a las heridas /
hacer el amor en cualquier zaguán
y reconocer que es la única rutina
que te lleva a lo imprevisto
¡despertate!
cada noche es imperceptible
cada día / impalpable.
viernes, 25 de julio de 2008
El abrazo (historieta) página 4

Historieta basada en mi cuento: El abrazo
Ilustrada por Ariel Díaz
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martes, 22 de julio de 2008
Lo necesario
ocupados en cosas impostergables
andamos distraídos / desencontrados /
persiguiendo deseos fugitivos
y tal vez la vida sea un poco así:
asombrosa / mágica / común
y en esa sugestión nigromántica
avanzamos o retrocedemos
trastrabillamos contra aquello
que ayer colocamos nosotros mismos
somos la deriva de nuestra infancia
empujada por el vientito que heredamos
pero deberíamos comenzar a soplar
a crear nuestro propio tornado /
un huracán inseguro / imprevisible
que nos despabile y arrastre sin vacilaciones /
que nos salve.
andamos distraídos / desencontrados /
persiguiendo deseos fugitivos
y tal vez la vida sea un poco así:
asombrosa / mágica / común
y en esa sugestión nigromántica
avanzamos o retrocedemos
trastrabillamos contra aquello
que ayer colocamos nosotros mismos
somos la deriva de nuestra infancia
empujada por el vientito que heredamos
pero deberíamos comenzar a soplar
a crear nuestro propio tornado /
un huracán inseguro / imprevisible
que nos despabile y arrastre sin vacilaciones /
que nos salve.
martes, 15 de julio de 2008
Risa
tocaste la piedra y estaba tibia /
prometedora / afectiva
los pastos amarillos se transformaron verdes
y las plantas de tus pies
bebieron la saliva de la tierra
la tarde se iluminó de repente /
se tapizó de un sosiego sordo
inhalaste entonces el silencio por la boca… espiraste
(un río calmo desaguó en tus ojos)
era trivial / fútil / máxima la tarde
y así
tus labios amordazados lo dijeron todo
lo besaron todo
lo abarcaron todo
como una vertiente lúcida de infinitas claridades
(una carcajada sorpresiva desaguó en tu boca).
prometedora / afectiva
los pastos amarillos se transformaron verdes
y las plantas de tus pies
bebieron la saliva de la tierra
la tarde se iluminó de repente /
se tapizó de un sosiego sordo
inhalaste entonces el silencio por la boca… espiraste
(un río calmo desaguó en tus ojos)
era trivial / fútil / máxima la tarde
y así
tus labios amordazados lo dijeron todo
lo besaron todo
lo abarcaron todo
como una vertiente lúcida de infinitas claridades
(una carcajada sorpresiva desaguó en tu boca).
lunes, 14 de julio de 2008
lunes, 7 de julio de 2008
Lo que no digo
el miedo inventó las excusas /
me distrajo en las ferias pueblerinas
donde compré máscaras sin rostro
ese artilugio terrenal
saboteó mis gestos /
tensó mis cuerdas vocales /
diluyó mis voces /
perdió mis pasos en caminos eriales
y me arrojó después
a un océano de incertidumbres
de bocas amordazadas
que ya no tienen qué decir
ahora observo impávida el horizonte:
esa circunferencia que me acorrala
que rodea mi cuello
que taja mi garganta
que cercena toda novedad
y siento algo que arde
algo que está por alumbrar
algo que necesito decirte
pero no sé cómo…
me distrajo en las ferias pueblerinas
donde compré máscaras sin rostro
ese artilugio terrenal
saboteó mis gestos /
tensó mis cuerdas vocales /
diluyó mis voces /
perdió mis pasos en caminos eriales
y me arrojó después
a un océano de incertidumbres
de bocas amordazadas
que ya no tienen qué decir
ahora observo impávida el horizonte:
esa circunferencia que me acorrala
que rodea mi cuello
que taja mi garganta
que cercena toda novedad
y siento algo que arde
algo que está por alumbrar
algo que necesito decirte
pero no sé cómo…
lunes, 30 de junio de 2008
El gran baile
los que desnudan sus máscaras
son los dueños de la noche /
aquellos que recorren los pasadizos
y miran con curiosidad
el humo se detiene como el tiempo
a merced de las bocas
que se atreven a devorarlo /
extasiadas no reparan en los tragaluces
por donde todo se escapa
los disfraces superponen los mundos:
emperadores / magas
marineras / superhéroes
la nebulosa perfecta en 360 grados
recrea los cuerpos inventados para la ocasión
que se rozan sin comprenderse /
figuras de una proa sin destino /
sin marineros donde reposar la calma
un destello / una simulación reveladora:
una ofrenda
en una noche
donde el baile es sólo una excusa /
mero ejercicio de encuentro
donde la existencia se escurre
como en un segundo.
son los dueños de la noche /
aquellos que recorren los pasadizos
y miran con curiosidad
el humo se detiene como el tiempo
a merced de las bocas
que se atreven a devorarlo /
extasiadas no reparan en los tragaluces
por donde todo se escapa
los disfraces superponen los mundos:
emperadores / magas
marineras / superhéroes
la nebulosa perfecta en 360 grados
recrea los cuerpos inventados para la ocasión
que se rozan sin comprenderse /
figuras de una proa sin destino /
sin marineros donde reposar la calma
un destello / una simulación reveladora:
una ofrenda
en una noche
donde el baile es sólo una excusa /
mero ejercicio de encuentro
donde la existencia se escurre
como en un segundo.
lunes, 23 de junio de 2008
miércoles, 18 de junio de 2008
Vigilia
hay unos ojos
que ruedan sobre la mesa
pero el azul sigue la corriente
influye en la sangre inactiva de los que ríen
se agota / se cansa / parpadea
se mantiene en vigilia
afuera / los perros aúllan a media luz
copulan / se despedazan
beben el vino anglosajón
y dejan sólo
la cáscara de los gatos
como monedas
que caen al precipicio
y de donde brotan
helechos salvajes como bigotes
en el rostro de la noche /
pero ya nadie escucha.
que ruedan sobre la mesa
pero el azul sigue la corriente
influye en la sangre inactiva de los que ríen
se agota / se cansa / parpadea
se mantiene en vigilia
afuera / los perros aúllan a media luz
copulan / se despedazan
beben el vino anglosajón
y dejan sólo
la cáscara de los gatos
como monedas
que caen al precipicio
y de donde brotan
helechos salvajes como bigotes
en el rostro de la noche /
pero ya nadie escucha.
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